Hablar de la gastronomía de Sevilla sin mencionar a El Rinconcillo es prácticamente imposible. Ubicado en la céntrica calle Gerona, en un imponente edificio que hace esquina, este histórico establecimiento ostenta con orgullo el título de ser el bar más antiguo de Sevilla y uno de los más longevos de toda España. Cruzar sus puertas no es solo ir a comer; es realizar un viaje en el tiempo directo al siglo XVII, donde los camareros aún anotan las cuentas con tiza sobre las barras de madera caoba y el aroma a jamón ibérico, manzanilla y guisos tradicionales inunda el ambiente.
En esta detallada reseña de más de 1000 palabras, analizaremos en profundidad la experiencia culinaria y cultural que ofrece El Rinconcillo, repasando su rica historia, la calidad de sus tapas más icónicas, su particular decoración y ambiente, una ficha práctica con mapa interactivo y nuestra valoración final.
---Una Historia que Late desde 1670
El Rinconcillo abrió sus puertas en el año 1670. Para poner esto en perspectiva, cuando el establecimiento comenzó a servir vino y alimentos a los sevillanos, artistas universales como Bartolomé Esteban Murillo aún caminaban por las calles de la ciudad y España estaba gobernada por la dinastía de los Austrias bajo el reinado de Carlos II. Originalmente nació como una antigua taberna y tienda de ultramarinos donde se despachaban productos básicos y vinos de la tierra.
A lo largo de los siglos, el negocio familiar fue adaptándose a los tiempos sin perder nunca su identidad. A partir de 1858, la familia De Rueda adquirió el local, y desde entonces, generación tras generación, han mantenido intacto el espíritu de la taberna andaluza clásica. Ha sobrevivido a guerras, revoluciones, cambios de régimen y la modernización de la ciudad, convirtiéndose en un baluarte inamovible de la cultura hispalense. Hoy en día, es un monumento vivo que atrae tanto a sevillanos de pura cepa como a viajeros de todo el mundo que buscan autenticidad.
---El Espacio: Arquitectura Mudéjar y Tiza en la Barra
El establecimiento se divide claramente en dos zonas diferenciadas que ofrecen experiencias distintas pero complementarias:
- La Taberna (Planta Baja): Es el corazón y el alma de El Rinconcillo. Aquí no hay mesas tradicionales para sentarse formalmente; se come de pie en su barra de madera oscura o apoyado en barriles y mesas altas. Sus paredes están revestidas con azulejos trianeros del siglo XIX, estanterías de madera repletas de botellas antiguas de licores descatalogados y jamones ibéricos colgados del techo goteando lentamente. El detalle más legendario de este espacio es la maestría de los camareros, que apuntan los pedidos y la cuenta sumando directamente con tiza sobre la superficie de madera de la barra. Cuando pagas, un rápido trazo con un paño húmedo borra la deuda.
- El Restaurante (Planta Alta): Para quienes prefieren un almuerzo o cena más pausado y formal, la planta superior cuenta con un salón comedor decorado con un estilo clásico y señorial, con techos altos de vigas de madera y ventanas con rejas de forja andaluza. El servicio aquí es de mesa y mantel, con una carta más extensa orientada a platos individuales y raciones para compartir de manera cómoda.
La Propuesta Gastronómica: Tapas Clásicas Sin Concesiones
La cocina de El Rinconcillo destaca por su respeto absoluto a la tradición culinaria andaluza. Aquí no encontrarás espumas, esferificaciones ni fusiones modernas. El valor reside en el producto local de calidad y las recetas de las abuelas preparadas a fuego lento.
Durante nuestra visita, degustamos sus especialidades más reconocidas y recomendadas:
- Espinacas con Garbanzos: Posiblemente el plato más famoso de la casa. Servido en una clásica cazuela de barro, es una especialidad de origen árabe que en Sevilla alcanza la categoría de arte. El Rinconcillo las prepara con una textura sedosa, un aliño de especias donde resalta el comino, el pimentón y un toque justo de ajo frito, y garbanzos tiernos pero enteros. Un plato reconfortante y lleno de sabor.
- Pavías de Bacalao: Tiras de bacalao desalado envueltas en una masa de rebozado ligera y crujiente con un toque de azafrán que les da su característico color amarillo. Se sirven recién fritas, crujientes por fuera y jugosas y desmigajadas por dentro, sin rastro de grasa sobrante.
- Carrillada Ibérica de Bellota: Un guiso tradicional de mejilla de cerdo ibérico cocinado a fuego lento en salsa de vino tinto y verduras. La carne está tan tierna que prácticamente se deshace al tocarla con el tenedor, con una salsa rica y concentrada que exige mojar pan.
- Jamón Ibérico de Bellota: Cortado con precisión quirúrgica frente a los clientes por cortadores profesionales. Un jamón con el punto justo de curación, grasa infiltrada brillante y un sabor intenso que se funde en el paladar. Se acompaña perfectamente con colines crujientes y un buen vino fino o manzanilla de Jerez.
La bodega es otro de los puntos fuertes de El Rinconcillo. Cuenta con una selección de vinos generosos de Jerez y Sanlúcar (finos, manzanillas, olorosos, amontillados), vinos tintos de la tierra de Cádiz y Sevilla, así como clásicos de Rioja y Ribera del Duero que reposan en sus históricas estanterías.
---Mapa Interactivo de Ubicación
Puntuaciones y Veredicto Final
- Calidad de las Tapas: ⭐ 9.5 / 10
- Servicio y Tradición: ⭐ 9.7 / 10
- Atmósfera e Historia: ⭐ 9.9 / 10
- Relación Calidad-Precio: ⭐ 9.0 / 10
- Puntuación General: ⭐ 9.5 / 10
Veredicto: El Rinconcillo no es solo un bar de tapas; es una parte indispensable del patrimonio histórico y sentimental de Sevilla. Aunque suele estar muy concurrido por turistas, mantiene intactos su alma, su calidad y sus singulares rituales (como apuntar la cuenta con tiza). Si visitas Sevilla y quieres entender los cimientos de su cultura de taberna, El Rinconcillo es tu primera parada obligatoria.
---Directorio Práctico de Contacto
- Dirección: Calle Gerona 40, 41003 Sevilla, España
- Horario de Apertura: De lunes a domingo: 1:00 PM – 5:30 PM | 8:00 PM – 12:30 AM
- Teléfono: +34 954 22 31 83
- Sitio Web Oficial: elrinconcillo.es
- Cómo Llegar / Transporte: A unos 10 minutos a pie de la Plaza de la Encarnación (Las Setas). Líneas de autobús urbano 32, 27 y 10 con parada en Plaza Ponce de León.